SOLUCIÓN PARA VALLADOS DE LADRILLO SOBRE TERRENOS RELLENADOS

17 de Febrero de 2014

Creo que una de las mayores pesadillas de los técnicos son la compactación de rellenos,  no porque no sepamos cómo se ejecuta, cualquier que lea este artículo diría: "vaya cosa, cualquiera hace eso, solo hay que echar tierras".

El problema de la ejecución de un relleno es conseguir que el terreno adquiera la misma compacidad que un terreno natural o al menos entre un 95 y 99% según la función que va a desempeñar ese terreno rellenado.

En esta ocasión, me refiero a los rellenos que se realizan en las parcelas de viviendas, en las zonas de los jardines, entonces la ejecución del compactado de estas tierras las realizan las propias maquinas de movimiento de tierras, suelen ser retro-excavadoras o también llamadas mixtas, que con el paso continuo de sus viajes echando tierras para alcanzar alturas de 1 metro o 1,5 metros de altura, compactan con su peso y sus ruedas las diferentes capas de tierras que van extendiendo.

Estos terrenos compactados no son actos para construir nada encima, pero en dos ocasiones, se me ha presentado el caso que el proyecto exigía dividir los jardines de las diferentes parcelas de viviendas con muretes de ladrillo. Ante el temor de que los paños de ladrillo fisuren y agrieten por los asientos diferenciales del terreno, ya que estos rellenos siguen compactando a lo largo de los años con las lluvias, propuse esta solución, razonablemente económica y la cual creo que nos saca del apuro y a la larga no da problemas.

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Utilizando la misma cimentación que haríamos para un murete de vallado, dividir la valla en tramos, de esta forma el vallado pasa a tener "articulaciones" por donde doblarse, de forma que los paños de ladrillo no fisuren al estar sometidos a tensiones diferenciales.

Aprovechamos los espacios entre paños de ladrillo, para anclar los bastidores de cerrajería que coronan los vallados.

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Con esta solución evitamos no solo las fisuras por asentamientos diferenciales, sino también las fisuras por dilatación que tantas veces se producen cuando no se dejan juntas en paños de ladrillo con mucha longitud.